A partir del 1 de enero de 2026, más de 40 naciones, lideradas por el Reino Unido, han implementado nuevas regulaciones fiscales sobre criptomonedas basadas en el marco de la OCDE, imponiendo estrictos requisitos de reporte a los intercambios para mejorar el cumplimiento y la transparencia en las transacciones de criptomonedas.