Telegram fundador Pavel Durov respondió ayer directamente a los rumores del mercado, negando que la compañía dependa en su estructura de capital de Rusia. Este aclaración se produce en un contexto en el que, un día antes, se reportó que los bonos de 500 millones de dólares de Telegram en Rusia habían sido congelados debido a sanciones occidentales, lo que generó preocupación entre los inversores. La respuesta de Durov intenta disipar las inquietudes del mercado, pero también revela las dificultades reales que enfrenta este gigante de las comunicaciones.
Aclaración clave del fundador
Durov destacó tres puntos principales en su respuesta:
La emisión reciente de bonos por 1.700 millones de dólares no contó con participación de inversores rusos
La deuda antigua emitida en 2021 ya ha sido prácticamente saldada, por lo que no constituye un problema actual
Los tenedores de bonos no son iguales a los accionistas; el único accionista de Telegram sigue siendo él mismo
El objetivo principal de estas declaraciones es claro: cortar cualquier asociación externa entre Telegram y fondos rusos.
Diferencias esenciales entre bonos y acciones
Aquí es importante entender un concepto que puede generar confusión. La posición de los tenedores de bonos y la de los propietarios de acciones en la gobernanza de la empresa son completamente distintas:
Identidad
Tenedores de bonos
Propietarios de acciones
Naturaleza de la relación
Acreedores (relación de préstamo)
Propietarios (relación de propiedad)
Forma de obtener beneficios
Intereses fijos + reembolso del principal
Dividendos + apreciación del activo
Control
No
Sí
Riesgo asumido
Bajo (prioridad en pagos)
Alto (última en liquidación)
La aclaración de Durov enfatiza que los tenedores de bonos no pueden influir en las decisiones operativas de la empresa, enviando así una señal al mercado: incluso si hay intereses especiales en ciertos bonos, no podrán cambiar la independencia de Telegram.
¿Qué pasa con los bonos de 500 millones de dólares que fueron congelados?
No se puede ignorar el contexto. Según las últimas noticias, los bonos de 500 millones de dólares de Telegram en Rusia han sido congelados por la entidad de compensación y depósito nacional debido a sanciones occidentales. El problema con estos bonos radica en que:
La fecha de vencimiento requiere pago, pero las sanciones impiden transferencias directas a Rusia
Los agentes de pago y las instituciones de custodia deben decidir si los fondos pueden ser transferidos a los tenedores rusos
Esto crea obstáculos prácticos para la recompra de la deuda de Telegram
Telegram ha declarado que cumplirá con los pagos en plazo, pero aún no está claro cómo sorteará los obstáculos de las sanciones. Por eso, Durov quiso aclarar que los nuevos bonos de 1.700 millones de dólares no incluyen inversores rusos, para garantizar a los nuevos inversores que no caerán en la misma situación de sanciones.
Contexto financiero: crecimiento y desafíos
Según información reciente, la situación financiera de Telegram presenta un panorama complejo:
Aspectos destacados
Los ingresos en los últimos seis meses crecieron un 65% interanual, alcanzando 870 millones de dólares
Esto refleja un impulso en los negocios de publicidad y otras fuentes de ingreso
Aspectos de presión
La caída en el valor de Toncoin provocó una pérdida neta de 222 millones de dólares
Esto indica que las inversiones en la cadena pública de Telegram enfrentan desafíos
Este rendimiento financiero revela una cuestión: aunque el negocio principal de Telegram está en crecimiento, los beneficios obtenidos a través de Toncoin y el ecosistema Ton se están reduciendo. Esto puede explicar por qué Telegram necesita emitir bonos para complementar su financiamiento.
Impacto en el mercado en dos niveles
Desde la perspectiva de los inversores, la aclaración de Durov tiene dos significados:
A corto plazo: eliminar el pánico sobre el control de fondos rusos. Para los inversores institucionales que consideran comprar bonos de Telegram o participar en su ecosistema, el origen ruso de los fondos puede representar un riesgo regulatorio. Aclarar esto ayuda a estabilizar el ánimo del mercado.
A largo plazo: prepararse para una IPO. Según la información, Telegram está preparando una oferta pública inicial. Antes de salir a bolsa, es necesario eliminar cualquier duda que pueda atraer revisiones regulatorias. La dependencia de fondos rusos será una preocupación clave para reguladores en EE. UU. y Europa, por lo que aclarar esto por adelantado es necesario.
Resumen
La aclaración del fundador de Telegram, aunque directa, también refleja que la compañía enfrenta múltiples desafíos: sanciones occidentales, incertidumbre en el ecosistema Ton y la inminente revisión de la IPO. El evento de congelación de bonos revela que, incluso para un fundador como Durov, no es posible evitar completamente los riesgos geopolíticos.
Lo fundamental es entender la diferencia entre bonos y acciones: los primeros son instrumentos financieros, las segundas implican control real. Esta aclaración es importante para los inversores, pero no resuelve los problemas prácticos que enfrenta Telegram (como los bonos congelados). Lo que sigue será observar cómo Telegram maneja los problemas de deuda bajo sanciones y cómo avanza la IPO.
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17 mil millones de dólares en bonos sin inversores rusos, el fundador de Telegram intenta desvincularse de la polémica por las sanciones
Telegram fundador Pavel Durov respondió ayer directamente a los rumores del mercado, negando que la compañía dependa en su estructura de capital de Rusia. Este aclaración se produce en un contexto en el que, un día antes, se reportó que los bonos de 500 millones de dólares de Telegram en Rusia habían sido congelados debido a sanciones occidentales, lo que generó preocupación entre los inversores. La respuesta de Durov intenta disipar las inquietudes del mercado, pero también revela las dificultades reales que enfrenta este gigante de las comunicaciones.
Aclaración clave del fundador
Durov destacó tres puntos principales en su respuesta:
El objetivo principal de estas declaraciones es claro: cortar cualquier asociación externa entre Telegram y fondos rusos.
Diferencias esenciales entre bonos y acciones
Aquí es importante entender un concepto que puede generar confusión. La posición de los tenedores de bonos y la de los propietarios de acciones en la gobernanza de la empresa son completamente distintas:
La aclaración de Durov enfatiza que los tenedores de bonos no pueden influir en las decisiones operativas de la empresa, enviando así una señal al mercado: incluso si hay intereses especiales en ciertos bonos, no podrán cambiar la independencia de Telegram.
¿Qué pasa con los bonos de 500 millones de dólares que fueron congelados?
No se puede ignorar el contexto. Según las últimas noticias, los bonos de 500 millones de dólares de Telegram en Rusia han sido congelados por la entidad de compensación y depósito nacional debido a sanciones occidentales. El problema con estos bonos radica en que:
Telegram ha declarado que cumplirá con los pagos en plazo, pero aún no está claro cómo sorteará los obstáculos de las sanciones. Por eso, Durov quiso aclarar que los nuevos bonos de 1.700 millones de dólares no incluyen inversores rusos, para garantizar a los nuevos inversores que no caerán en la misma situación de sanciones.
Contexto financiero: crecimiento y desafíos
Según información reciente, la situación financiera de Telegram presenta un panorama complejo:
Aspectos destacados
Aspectos de presión
Este rendimiento financiero revela una cuestión: aunque el negocio principal de Telegram está en crecimiento, los beneficios obtenidos a través de Toncoin y el ecosistema Ton se están reduciendo. Esto puede explicar por qué Telegram necesita emitir bonos para complementar su financiamiento.
Impacto en el mercado en dos niveles
Desde la perspectiva de los inversores, la aclaración de Durov tiene dos significados:
A corto plazo: eliminar el pánico sobre el control de fondos rusos. Para los inversores institucionales que consideran comprar bonos de Telegram o participar en su ecosistema, el origen ruso de los fondos puede representar un riesgo regulatorio. Aclarar esto ayuda a estabilizar el ánimo del mercado.
A largo plazo: prepararse para una IPO. Según la información, Telegram está preparando una oferta pública inicial. Antes de salir a bolsa, es necesario eliminar cualquier duda que pueda atraer revisiones regulatorias. La dependencia de fondos rusos será una preocupación clave para reguladores en EE. UU. y Europa, por lo que aclarar esto por adelantado es necesario.
Resumen
La aclaración del fundador de Telegram, aunque directa, también refleja que la compañía enfrenta múltiples desafíos: sanciones occidentales, incertidumbre en el ecosistema Ton y la inminente revisión de la IPO. El evento de congelación de bonos revela que, incluso para un fundador como Durov, no es posible evitar completamente los riesgos geopolíticos.
Lo fundamental es entender la diferencia entre bonos y acciones: los primeros son instrumentos financieros, las segundas implican control real. Esta aclaración es importante para los inversores, pero no resuelve los problemas prácticos que enfrenta Telegram (como los bonos congelados). Lo que sigue será observar cómo Telegram maneja los problemas de deuda bajo sanciones y cómo avanza la IPO.