La Swiss Blockchain Federation (SBF) publicó el martes su documento de posición sobre la decisión del Consejo Federal de revisar la Ley de Instituciones Financieras (FINIG). El grupo destacó que la medida fomentará un entorno competitivo para las stablecoins en Suiza. Sin embargo, algunas de sus disposiciones requieren mayor claridad y perfeccionamiento.
Además, la SBF afirmó que Suiza ya ha perdido gran parte de su ventaja inicial en tecnologías financieras innovadoras. Por ello, subrayó que el paquete FINIG es clave para revitalizar su impulso.
El paquete FINIG introduce los siguientes cambios basados en la consulta pública del gobierno en octubre:
PUBLICIDAD* FINIG se convertirá en una autoridad de licencias para instituciones de pago
Heinz Tännler, presidente de la SBF, declaró que la revisión de FINIG demuestra el compromiso del Consejo Federal para abordar los desafíos en el mercado financiero digital. Sin embargo, señaló que debe contar con “líneas directrices coherentes y una visión clara” para garantizar la ejecución eficaz de sus objetivos.
El documento de posición de la SBF propuso, entre otras medidas, reforzar la protección del consumidor para las startups fintech, comenzando por la eliminación de los límites a los depósitos públicos. Al mismo tiempo, advirtió contra un exceso de regulación que vaya más allá de la regulación prudencial habitual y las normas contra el blanqueo de capitales.
Asimismo, la SBF elogió la propuesta del Consejo Federal de permitir la emisión de stablecoins en Suiza. Por otro lado, instó al gobierno a aplicar un trato igualitario para todas las stablecoins, ya que otorgar un trato preferencial a algunas podría obstaculizar la innovación. Igualmente, no ve necesario que los bancos solo puedan emitir stablecoins a través de instituciones de pago separadas, pues dicho procedimiento carece de una justificación sólida dado el papel central de los bancos en los pagos.
PUBLICIDADAdemás, la Federación abogó por un sistema regulatorio escalonado basado en la importancia institucional, aplicando la supervisión directa de la Autoridad de Supervisión del Mercado Financiero (FINMA) solo a “instituciones grandes y sistémicamente importantes”. Las organizaciones supervisoras reconocidas, como ocurre con los gestores de activos, deberían encargarse de los pequeños proveedores de servicios de activos digitales.
Por último, la SBF solicitó al Consejo Federal que mejore los procedimientos de concesión de licencias de FINMA, ya que se han vuelto demasiado lentos y opacos en los sistemas centrados en lo digital de hoy en día. Pidió al gobierno que las decisiones sobre licencias se tomen en un plazo no superior a seis meses desde la presentación de todos los requisitos por parte del solicitante.
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