Si miraras una flor de girasol, las proporciones del rostro humano o la espiral de una concha marina, notarías a simple vista una armonía misteriosa. No es casualidad: aquí actúa la proporción áurea, un número maravilloso cuyo valor es aproximadamente 1,6180339887. Durante siglos, esta relación ha fascinado a los matemáticos,