Los fondos de cobertura representan una vía de inversión alternativa para inversores sofisticados que buscan potencialmente mayores rendimientos, pero acceder a ellos requiere cumplir con umbrales financieros sustanciales. A diferencia de los fondos mutuos tradicionales, donde la entrada podría costar solo $2,500, la inversión mínima en un fondo de cobertura típicamente r